Una brigada de salud y asistencia humanitaria llegó a la comunidad indígena de Jicapore, en la zona serrana de Sinaloa Municipio, cerca del límite con Chihuahua, luego de que se reportara una posible emergencia sanitaria entre sus habitantes. El despliegue incluyó personal médico de ambas entidades y derivó en el diagnóstico de casos de dengue, según informó el gobierno estatal.
La atención fue coordinada por la Secretaría de Bienestar y Desarrollo Sustentable (SEBIDES) y la Secretaría de Salud, con la participación de la Comisión para la Atención a Comunidades Indígenas de Sinaloa (COPACIS). El personal se trasladó hasta la comunidad serrana para valorar a las personas con síntomas y verificar sus condiciones de salud.
El titular de SEBIDES, Francisco Javier Barrón Aguayo, señaló que la atención se mantendrá de manera continua hasta que las personas afectadas se restablezcan. “Comentarles que ahí estuvo personal de COPACIS y del sector Salud, se diagnosticó que se trata de un tema de dengue, se les dejó medicamento, se les aplicó a algunas personas, y se llevó apoyo humanitario por parte de SEBIDES… No los vamos a dejar solos”, declaró.
La ubicación de Jicapore, en los límites territoriales entre Sinaloa y Chihuahua, propició que autoridades de la entidad vecina también acudieran al llamado y participaran en la atención de los habitantes, con lo que se sumaron esfuerzos para responder a la situación sanitaria de la zona.
El funcionario agregó que, por instrucción de la gobernadora Graciela Domínguez Nava, se dará seguimiento puntual a las necesidades de la comunidad, y que personal del DIF Sinaloa llevará más ayuda conforme sea requerida.
El dengue es una enfermedad transmitida por la picadura del mosquito Aedes aegypti, que se reproduce en recipientes con agua estancada. En zonas serranas y de difícil acceso, la presencia del vector puede pasar inadvertida hasta que se presentan brotes, lo que complica la atención oportuna y el abasto de medicamentos.
Para los habitantes de comunidades apartadas como Jicapore, la llegada de brigadas médicas representa una de las pocas vías de acceso a servicios de salud, sobre todo cuando la geografía y la distancia limitan el traslado a hospitales o centros de salud. La continuidad de la atención y el abasto de insumos serán determinantes para evitar que los casos se agraven.
El gobierno estatal sostuvo que mantendrá el acompañamiento a esta comunidad y que la atención institucional llegará a los rincones más alejados de Sinaloa. El seguimiento a la evolución de los pacientes y la eventual confirmación de más casos serán los próximos indicadores para medir el alcance del brote.
