Dos personas fueron rescatadas la tarde del jueves en la delegación de La Ribera, en Los Cabos, después de quedar atrapadas sobre el techo de un vehículo que era arrastrado por la crecida del arroyo Los Palos. El incidente ocurrió alrededor de las 19:10 horas, en el contexto de las lluvias asociadas al paso del huracán Rachel y de los trabajos preventivos del Consejo Municipal de Protección Civil.
Al lugar acudió la unidad M-29 de la Estación número 5 de La Ribera, perteneciente al Departamento de Bomberos de San José del Cabo. Los elementos confirmaron que las dos personas se encontraban sobre el techo del automóvil, que era llevado por la corriente. De inmediato se realizaron las maniobras de rescate y ambas fueron puestas a salvo.
En el operativo participaron también elementos de Protección Civil, Seguridad Pública y personal de Baja Médica, lo que permitió coordinar la atención de la emergencia. Las dos personas rescatadas fueron valoradas en el sitio y se reportan estables, sin que se haya informado de heridas graves.
La crecida de arroyos y escurrimientos pluviales es un riesgo recurrente en Baja California Sur durante la temporada de lluvias y ciclones. En zonas como La Ribera, donde confluyen caminos rurales y cauces que suelen permanecer secos la mayor parte del año, una lluvia intensa puede convertir un arroyo en un caudal peligroso en cuestión de minutos.
El Departamento de Bomberos de San José del Cabo exhortó a la población a evitar cruzar arroyos, vados y escurrimientos pluviales, así como a no intentar atravesar en vehículo zonas inundadas. La recomendación cobra relevancia porque, en muchos casos, los conductores subestiman la fuerza del agua y quedan atrapados en medio de la corriente.
Las autoridades municipales mantienen activos los protocolos de Protección Civil ante el paso del huracán Rachel y han pedido a la ciudadanía mantenerse informada a través de los canales oficiales. Para reportar cualquier emergencia, está disponible el número 9-1-1, que coordina la respuesta de los cuerpos de auxilio.
El rescate de La Ribera ocurre en un contexto de vigilancia meteorológica por la temporada de huracanes, que en el Pacífico mexicano suele extenderse hasta noviembre. La combinación de lluvias intensas y terrenos irregulares incrementa la probabilidad de incidentes como el ocurrido, por lo que las autoridades insisten en extremar precauciones.
Para los habitantes de la zona, la principal consecuencia práctica es evitar circular por caminos que crucen arroyos cuando hay lluvias, además de seguir las indicaciones de los cuerpos de emergencia. La experiencia de este jueves muestra que la coordinación entre bomberos, Protección Civil, Seguridad Pública y servicios médicos puede marcar la diferencia en situaciones de riesgo.
El caso también deja una lección sobre la importancia de no intentar cruzar corrientes de agua con vehículos, una de las causas más frecuentes de rescates durante la temporada de lluvias. Las autoridades locales reiteraron el llamado a la prevención y a reportar cualquier situación de peligro a los números de emergencia.
