El Cuerpo de Bomberos y Rescatistas de Cabo San Lucas mantiene un programa de entrenamiento especializado en rescate de personas en aguas rápidas, ante el riesgo que representan las crecidas de arroyos y corrientes generadas por lluvias intensas durante la temporada de huracanes y ciclones tropicales en el Pacífico mexicano. Las prácticas incluyen búsqueda y rescate de víctimas arrastradas por corrientes, un escenario recurrente en zonas donde personas intentan cruzar cauces inundados.
El comandante operativo de la corporación, Hugo Ulises Sandoval, señaló que la institución cuenta con personal capacitado para este tipo de maniobras. Una de las prácticas recientes se realizó en el Parque Lineal Constituyentes, a cargo de los bomberos Franklin Esparza y Fernando Alarcón, con participación del Batallón de Operaciones, voluntarios y cadetes.
Ante las lluvias previstas por el acercamiento del huracán Polo, el Batallón de Operaciones, encabezado por el capitán Javier Moreno Ojeda, mantiene preparadas unidades de rescate 4x4 y máquinas extintoras distribuidas en los centros de despacho de Lomas del Sol, Cabo del Sol, Rolling Hills y Centro. También se contempla un esquema de reforzamiento de turnos y guardias con personal egresado del Colegio de Bomberos y elementos voluntarios.
La coordinación con otras instancias es parte del operativo. Los bomberos han realizado recorridos preventivos e instalado puestos temporales de auxilio en zonas de riesgo durante episodios de lluvia, en conjunto con Protección Civil de Cabo San Lucas, fuerzas federales, el Pentatlón Subzona Los Cabos y autoridades del Ayuntamiento de Los Cabos.
Para la población, el riesgo principal se concentra en arroyos y vialidades que se inundan con rapidez. Las autoridades recomiendan evitar cruzar corrientes de agua, ya que una lámina aparentemente superficial puede arrastrar vehículos o personas. La capacitación en aguas rápidas busca reducir el tiempo de respuesta y aumentar las probabilidades de rescate con vida.
El Batallón de Educación Preventiva y la Unidad de Comunicación Social mantienen campañas informativas a través de redes sociales, con el objetivo de que la ciudadanía identifique zonas de riesgo y siga las indicaciones oficiales antes y durante las lluvias.
La temporada de huracanes en el Pacífico mexicano suele extenderse hasta noviembre, con mayor actividad entre agosto y octubre. En Baja California Sur, los fenómenos hidrometeorológicos han provocado históricamente cortes de carreteras, suspensiones de clases y evacuaciones preventivas, por lo que la preparación de los cuerpos de emergencia resulta clave para la seguridad de residentes y turistas.
La combinación de entrenamiento especializado, equipamiento disponible y coordinación interinstitucional no elimina el riesgo, pero sí puede marcar la diferencia en una región donde el turismo y la dispersión urbana complican la atención de emergencias. La recomendación central para la población es mantenerse informada por canales oficiales y no intentar cruzar arroyos o calles inundadas.
