En el estado de Guanajuato, los bomberos rescatistas de la Coordinación Estatal de Protección Civil dedican años a su formación para responder en cuestión de minutos ante una emergencia. Laura Elena Reyes Antimo y Carlos Alberto Camarena de la Torre son dos de los 36 elementos que integran esta corporación, y su día a día combina certificaciones, entrenamiento físico y práctica con herramientas, con la responsabilidad de salvar vidas.
El Día Nacional del Bombero, conmemorado cada 22 de agosto, sirve para reconocer la labor de quienes arriesgan su integridad por los demás. En esta fecha, la Secretaría de Seguridad y Paz de Guanajuato destacó la preparación y el compromiso de estos elementos, que atienden emergencias en Puerto Interior y apoyan a las corporaciones municipales cuando se requiere.
Laura Elena, quien además es ama de casa y madre de dos hijos, comparte que su formación como bombera le ha dado herramientas que aplica también en su vida familiar. "Me certifiqué como bombera, pero es una preparación constante grupal e individual; empiezas con lo básico en el manejo de herramientas, la química del fuego, maniobras de rescate y cómo nos debemos de cuidar entre nosotros", relata.
Su primera experiencia frente a un incendio le dejó una lección sobre la confianza en el equipo. "El primer incendio que atendí pensé que ahí me podía morir porque se siente muy caliente. Vi cómo estaban trabajando mis compañeros y fue lo que me ayudó", recuerda. Para ella, saber que sus compañeros la respaldarían en cualquier situación fue clave para superar el miedo inicial.
Carlos Alberto, licenciado en diseño gráfico y bombero por herencia de su padre, también guarda recuerdos de sus inicios. Uno de los servicios que más lo marcó fue la explosión de una fábrica de material pirotécnico, donde fallecieron personas. "Me impactó ese servicio, y me invitó a ser muy cauteloso en mi proceder y observar mucho", comenta. Esa experiencia lo llevó a reforzar su disciplina y a valorar la importancia de la prevención.
El trabajo de los bomberos no es individual: cada movimiento depende del compañero que está al lado. La confianza se construye con los años y es fundamental para enfrentar situaciones de alto riesgo. "Ha habido momentos en los que me cuestiono qué hago aquí. Hay veces que la gente corre en la zona de peligro; dan ganas de ir hacia atrás pero lo razonas: estoy aquí para solucionarlo, para servir a la gente", expresa Carlos, quien repite esa frase como un ritual antes de cada turno.
La Coordinación Estatal de Protección Civil cuenta con 36 bomberos que atienden emergencias dentro de Puerto Interior, un parque industrial de gran relevancia en la entidad, y que también fungen como refuerzo para las corporaciones municipales. Su labor abarca incendios, rescates y otras situaciones de riesgo, siempre con la premisa de que nadie entra solo a una emergencia.
Para la ciudadanía, la existencia de estos cuerpos de rescate significa una respuesta más rápida y especializada ante incidentes que pueden ocurrir en cualquier momento. La preparación constante y el trabajo en equipo son elementos que marcan la diferencia entre la vida y la muerte, y que en Guanajuato se fortalecen con el reconocimiento institucional a estos servidores públicos.
En el marco de esta conmemoración, la Secretaría de Seguridad y Paz reiteró su compromiso con la profesionalización de los cuerpos de emergencia, así como con la seguridad de los guanajuatenses. La labor de los bomberos, aunque muchas veces invisible, es esencial para el bienestar de la comunidad.
