Baja California Sur se colocó en el quinto lugar nacional del Índice de Competitividad Estatal 2026, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad, y fue reconocida entre las diez entidades con mejor desempeño en los veinte años de historia de ese indicador. El resultado fue presentado por el subsecretario de Economía de la Secretaría de Turismo y Economía, Alonso Gutiérrez Martínez, quien atribuyó el avance a la capacidad de atracción de inversión, el dinamismo turístico, los niveles salariales y las condiciones de formalidad laboral.
El documento también ubicó a la entidad en el primer lugar nacional del subíndice Mercado de trabajo por segundo año consecutivo, un apartado que mide condiciones de empleo, ingresos y formalidad. Ese resultado coloca al estado por encima de economías más grandes y diversificadas del país, aunque el propio indicador advierte que el desempeño laboral no se traduce automáticamente en bienestar general si persisten brechas de acceso a vivienda, salud y educación.
En materia de inversión, Baja California Sur captó 511.9 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa en el sector turístico durante el primer semestre de 2026, equivalentes al 41.4 por ciento del total nacional en ese rubro. La cifra convierte al estado en la entidad con mayor captación de estos recursos en el país, un dato relevante porque concentra en un solo sector una proporción elevada del capital externo que llega al territorio.
El funcionario estatal señaló que la dependencia mantiene acciones para facilitar la inversión, fortalecer la certeza jurídica, impulsar la capacitación empresarial y generar condiciones favorables para las micro, pequeñas y medianas empresas. También mencionó la vinculación con el sector empresarial, la simplificación de trámites, el acceso al financiamiento y la profesionalización de los sectores productivos, además de proyectos para diversificar la economía estatal.
La competitividad de una entidad se mide con indicadores que combinan derecho, sociedad, economía, innovación, infraestructura y medio ambiente. En el caso sudcaliforniano, el peso del turismo explica buena parte del dinamismo económico, pero también expone al estado a riesgos asociados a la estacionalidad, la dependencia de mercados externos y la presión sobre servicios urbanos en zonas de alta afluencia.
Para las familias sudcalifornianas, los resultados del índice pueden traducirse en más oportunidades de empleo formal y mejores salarios relativos, aunque la distribución de esos beneficios depende de factores que el indicador no mide directamente, como el costo de vida, la disponibilidad de vivienda asequible y la calidad de los servicios públicos en los municipios turísticos.
El propio subsecretario reconoció que los resultados representan un incentivo para continuar atendiendo retos en empleo, inversión, formación de talento y crecimiento empresarial, con el objetivo de ampliar oportunidades para la población. Esa lectura sugiere que el gobierno estatal identifica pendientes en la materia pese al buen posicionamiento en el ranking nacional.
El Índice de Competitividad Estatal es una herramienta de referencia que se publica periódicamente y permite comparar el desempeño de las entidades federativas. Sus resultados influyen en decisiones de inversión y en la evaluación de políticas públicas, aunque no sustituyen diagnósticos locales más detallados sobre pobreza, desigualdad y acceso efectivo a derechos.
El posicionamiento de Baja California Sur en el quinto lugar nacional y el liderazgo en captación de inversión turística colocan al estado en una posición visible para el resto del país. El reto señalado por las propias autoridades es convertir ese dinamismo en beneficios sostenidos para la población y reducir la dependencia de un solo sector económico.
