Más de 50 mil estudiantes de tercero de secundaria y de educación media superior en Baja California Sur participarán este ciclo escolar en la estrategia "El ABC de las emociones", un programa que asigna una hora semanal a actividades de acompañamiento socioemocional, prevención de conductas de riesgo y convivencia escolar. La titular de la Secretaría de Educación Pública estatal, Alicia Meza Osuna, presentó el plan como una medida de alcance masivo en las aulas sudcalifornianas.
El programa se organiza en tres ejes: A, de Acompañamiento socioemocional; B, de Bienestar y salud mental, y C, de Convivencia y comunidad. Cada eje incluye materiales dirigidos a estudiantes, docentes, madres y padres de familia, con contenidos para reconocer y expresar emociones, identificar cuándo es necesario pedir ayuda, establecer relaciones saludables y prevenir la violencia.
Entre los temas que abordarán las guías está el uso responsable de teléfonos celulares, redes sociales e inteligencia artificial, un punto que responde a preocupaciones crecientes sobre el impacto de las plataformas digitales en la salud mental de los adolescentes. La estrategia es impulsada a nivel federal por la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, según se informó.
La implementación contempla talleres, sociodramas y asambleas con madres y padres de familia, además de visitas de brigadas de la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama) a las comunidades escolares. Estas brigadas buscan reforzar el acompañamiento en planteles donde se detecten necesidades específicas de atención.
El anuncio llega en un contexto nacional de creciente atención a la salud mental infantil y juvenil. De acuerdo con datos públicos de organismos de salud, una proporción significativa de adolescentes mexicanos enfrenta síntomas de ansiedad o depresión, y muchos no reciben atención oportuna. En Baja California Sur, como en otras entidades, la demanda de servicios psicológicos en el sector público suele superar la oferta disponible.
La apuesta por una hora semanal de trabajo socioemocional en las escuelas implica para los planteles reorganizar tiempos y capacitar al personal docente. Los maestros recibirán guías específicas, aunque no se detalló en el anuncio si habrá formación adicional ni cómo se evaluará el avance del programa. Tampoco se precisó el presupuesto asignado ni el número de brigadas que visitarán las escuelas.
Para las familias, el programa representa un canal formal para abordar temas que muchas veces quedan fuera del aula, como la gestión de emociones o la prevención de violencias. La inclusión de asambleas y talleres con madres y padres sugiere un intento por extender las herramientas más allá del horario escolar, aunque su éxito dependerá de la participación efectiva de las comunidades.
El reto principal será sostener la estrategia en el tiempo y garantizar que no se limite a una actividad aislada. La experiencia de programas similares en otros estados muestra que la continuidad y el seguimiento son determinantes para que los contenidos permeen en la vida cotidiana de los estudiantes. La Secretaría de Educación Pública estatal no precisó si habrá indicadores públicos de resultados.
Con más de 50 mil alumnos involucrados, "El ABC de las emociones" se perfila como una de las intervenciones socioemocionales más amplias en la entidad. Su impacto dependerá de la coordinación entre escuelas, familias y servicios de salud mental, así como de la capacidad de las brigadas de Conasama para atender los casos que requieran apoyo especializado.
