La segunda etapa de rehabilitación con carpeta asfáltica de la calle Ignacio López Rayón, conocida como Camino al Tejocote, registra un avance del 30 por ciento, de acuerdo con el Ayuntamiento de Toluca. La obra abarca un corredor de cuatro kilómetros que conecta las delegaciones San Pablo Autopan y Santiago Miltepec con la carretera Toluca-Ixtlahuaca, en el norte del municipio.
El proyecto beneficiará a más de 13 mil habitantes, además de comerciantes, unidades de transporte público y familias que a diario se desplazan hacia centros de trabajo y planteles escolares. La intervención incluye banquetas renovadas, reductores de velocidad y mantenimiento de la ciclovía, con el objetivo de ofrecer una ruta más segura y reducir los tiempos de traslado hacia la carretera Toluca-Ixtlahuaca.
La obra forma parte de las acciones de obra pública que el gobierno municipal encabezado por Ricardo Moreno ha priorizado en las delegaciones. El Ayuntamiento sostiene que la administración actual impulsa la mayor cantidad de obra pública en esas zonas y que atiende una demanda histórica de los vecinos de San Pablo Autopan y Santiago Miltepec.
El Camino al Tejocote es una vialidad que durante años presentó deterioro y que ahora se interviene por etapas. La primera fase ya concluyó y la segunda se encuentra en ejecución, con trabajos que avanzan de manera constante, según la información oficial. La conexión con la carretera Toluca-Ixtlahuaca es clave para el tránsito local y para el transporte de mercancías en la zona norte del municipio.
Para los habitantes de la zona, la mejora de la vialidad representa un cambio directo en la rutina: menos tiempo de traslado, mayor seguridad para peatones y ciclistas, y mejores condiciones para el comercio establecido y el transporte público. Las banquetas renovadas y los reductores de velocidad buscan ordenar la convivencia entre vehículos y transeúntes en un corredor de alta circulación.
El Ayuntamiento reconoce que aún hay tareas pendientes en el territorio y afirma que mantiene un ritmo constante de trabajo para rescatar las vialidades de la ciudad. Sin embargo, no se precisó en la información disponible la fecha de conclusión de esta segunda etapa ni el monto de inversión ejercido hasta ahora.
La obra pública en zonas delegacionales suele tener un impacto directo en la movilidad cotidiana y en la economía local. En el caso del Camino al Tejocote, la conexión con una carretera estatal amplía el alcance de los beneficios, pues facilita el acceso a servicios, escuelas y mercados para miles de familias que dependen de esta ruta.
El avance del 30 por ciento coloca a la segunda etapa en una fase intermedia. El seguimiento ciudadano a los tiempos de ejecución y a la calidad de los trabajos será determinante para confirmar que la obra concluya en los plazos previstos y que los beneficios se sostengan en el mediano plazo.
