Dos sistemas de inteligencia artificial para apoyo médico mostraron resultados relevantes en entornos simulados, con desempeño comparable o superior al de médicos en ciertas tareas de diagnóstico, pruebas y planeación terapéutica.
Los estudios fueron publicados en Nature y analizan modelos autónomos diseñados para acompañar etapas de la gestión clínica. Uno de ellos, MIRA, fue evaluado con más de 500 casos de urgencias y reportó una precisión diagnóstica media superior a la obtenida por un panel médico en esa prueba específica.
El segundo modelo, AMIE, utiliza tecnología basada en Gemini para conversaciones clínicas de varias visitas, seguimiento de evolución y ajuste de decisiones a guías médicas. En pruebas virtuales, alcanzó resultados sólidos en razonamiento y selección de tratamientos.
Los autores fueron cautelosos: estos sistemas todavía no están listos para atender pacientes en el mundo real. Requieren estudios prospectivos, supervisión ética, protocolos de seguridad y validación fuera de escenarios controlados.
Para México, el tema tiene potencial estratégico. La escasez de médicos en algunas regiones, la presión sobre hospitales y la digitalización de expedientes vuelven probable que la IA médica entre pronto a la conversación regulatoria, sanitaria y de inversión tecnológica.
