La gobernadora de Guanajuato, Libia Dennise García Muñoz Ledo, encabezó este sábado la conmemoración por los 500 años de la fundación de Acámbaro, municipio emblemático del sur del estado. Durante la ceremonia, la mandataria reiteró su disposición a mantener un diálogo abierto con todas las voces y visiones sobre el futuro de la entidad, y subrayó el valor de escuchar a quienes piensan distinto como una vía para enriquecer el rumbo de Guanajuato.
Acompañada por la presidenta municipal Claudia Silva Campos, la gobernadora recordó que la Villa de San Francisco de Acámbaro fue fundada en 1526 y destacó la importancia histórica de la región, cuna de la cultura Chupícuaro y ejemplo de organización comunitaria desde sus orígenes. Señaló que a lo largo de cinco siglos el municipio ha construido un patrimonio cultural, histórico y arquitectónico que distingue a Guanajuato.
El programa conmemorativo incluyó actividades artísticas, históricas, culturales y cívicas. Uno de los momentos centrales fue la participación de niñas y niños en un concurso de dibujo alusivo al nombramiento de Miguel Hidalgo y Costilla como Generalísimo de las Américas y a los 500 años de la fundación de San Francisco de Acámbaro. La gobernadora felicitó a los participantes y afirmó que la niñez es lo más valioso del municipio y del estado.
Como parte de los actos, la gobernadora asistió a la Sesión Solemne del Ayuntamiento de Acámbaro, celebrada en el Salón Fundadores de la Parroquia de San Francisco de Asís. En ese marco se rindió un homenaje póstumo a José Ríos Velarde, acambarense que dedicó su vida al periodismo, la impresión, el deporte y el servicio comunitario. La mandataria recordó que en 1944 Ríos Velarde creó el Escudo de Armas de Acámbaro y expresó su reconocimiento a la familia del homenajeado.
La conmemoración de los 500 años de Acámbaro no solo celebra una fecha histórica, sino que también representa un momento de identidad y pertenencia para los habitantes, según expresó la presidenta municipal Claudia Silva Campos. El evento buscó reconocer el legado de generaciones que han contribuido al desarrollo del municipio y proyectar los retos de los próximos años.
Para la ciudadanía, la efeméride implica una oportunidad de reflexión sobre el patrimonio local y su conservación, así como un llamado a mantener la participación comunitaria que ha caracterizado a la región. Las actividades conmemorativas, que incluyeron eventos cívicos y culturales, buscan fortalecer el sentido de pertenencia y atraer la atención sobre el potencial turístico e histórico de Acámbaro.
En el ámbito político, el mensaje de apertura al diálogo de la gobernadora se produce en un contexto de debate sobre el futuro de Guanajuato. La mandataria insistió en que seguirá escuchando a todas las voces, incluso a aquellas que no coinciden con su visión, como una forma de enriquecer las decisiones públicas. Este posicionamiento podría tener implicaciones para la relación entre el gobierno estatal y los distintos actores sociales y políticos del estado.
La conmemoración concluyó con un llamado a seguir construyendo la historia de Acámbaro. La gobernadora expresó su deseo de que el municipio continúe avanzando de la mano de su gente y refrendó su compromiso de trabajar en equipo con las autoridades locales. Con ello, la celebración de los 500 años se convirtió en un espacio para reafirmar la identidad acambarense y para plantear los desafíos que enfrentará la región en las próximas décadas.
