La Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana graduó a 121 integrantes de la sexta generación del Programa de Formación Inicial del Servicio de Protección Federal, compuesta por 66 mujeres y 55 hombres. La ceremonia fue encabezada por el titular de la dependencia, Omar García Harfuch, quien destacó la incorporación de los nuevos elementos a las tareas de seguridad del país.
El Servicio de Protección Federal es un órgano desconcentrado de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana encargado de la protección de instalaciones estratégicas, sedes de dependencias públicas y traslados de personas de alto riesgo. Su labor se desarrolla en coordinación con otras corporaciones del Gabinete de Seguridad, como la Secretaría de la Defensa Nacional, la Secretaría de Marina, la Guardia Nacional y la Fiscalía General de la República.
Durante la ceremonia, García Harfuch recordó la agresión contra elementos del SPF ocurrida el 17 de mayo, en la que falleció uno de sus integrantes, y reconoció el respaldo de las instituciones del Gabinete de Seguridad para identificar y detener a los agresores, incluido el responsable de la célula delictiva involucrada. También mencionó una operación reciente en el Estado de México, donde elementos de la SSPC fueron atacados a tiros cuando cumplimentaban una orden de aprehensión contra Edgar Aarón "N", identificado como líder de una organización delictiva y presunto autor intelectual del homicidio de Milton Morales Figueroa.
La formación de esta generación incluyó doctrina e instrucción policial, normatividad, técnicas y tácticas policiales, así como capacitación especializada en seguridad de instalaciones y traslados de alto riesgo. Este tipo de adiestramiento busca que el personal pueda responder a incidentes en recintos públicos y en operativos de protección a funcionarios o testigos, actividades que con frecuencia implican riesgos para los propios elementos.
El comisionado del SPF, Francisco Moreno Montaño, señaló que la institución asume la responsabilidad de trabajar con disciplina, profesionalismo y lealtad, y subrayó que el fortalecimiento de la corporación exige preparación, carácter y capacidad de respuesta. Añadió que cada responsabilidad demanda mujeres y hombres capaces de tomar decisiones con criterio, actuar con firmeza y cumplir su deber con apego a la ley y respeto a los derechos humanos.
La graduación ocurre en un momento en que las corporaciones de seguridad federal enfrentan cuestionamientos por episodios de violencia y por la necesidad de consolidar su profesionalización. La incorporación de nuevos elementos al SPF tiene un efecto práctico en la operación cotidiana: refuerza la vigilancia en instalaciones federales y la capacidad de respuesta ante emergencias, aunque su impacto final dependerá de la distribución territorial y de la continuidad de los programas de capacitación.
Para la ciudadanía, el fortalecimiento del SPF se traduce en una mayor presencia de personal capacitado en espacios públicos y en la protección de infraestructura clave, como hospitales, centros de justicia o sedes administrativas. Sin embargo, la efectividad de estas medidas también depende de la coordinación con autoridades locales y de la confianza que la población deposite en las instituciones de seguridad.
El acto de graduación no incluyó anuncios sobre el número de elementos que serán desplegados en cada entidad ni sobre los criterios de asignación. La SSPC no detalló si esta generación se sumará a operativos específicos o si cubrirá vacantes en regiones determinadas, información que suele ser reservada por razones de seguridad operativa.
